Consejos para escribir frases eficientes III

Frases eficientes

Estos trucos para que tus textos queden perfectos seguro que no te pasan desapercibidos. Ya hablamos en Consejos para escribir frases eficientes I y II sobre cómo mejorar tus escritos con unos sencillos pasos. Aquí os dejo otra tanda para ser los amos de vuestras novelas y ensayos. ¿Vamos a ello?

 

EVITAR LAS ELIPSIS

La elipsis es la supresión de una o más palabras, de manera intencionada, en una frase. En nuestro día a día, la frase elíptica es una constante tanto en el lenguaje hablado como escrito.

→Las rosas son rojas, el cielo azul. Se omite el verbo ser.

→A Clara le gusta bailar, a Marta también. Se omite el verbo bailar.

Pese a omitirse el verbo, la frase se entiende muy bien. No obstante, hay ejemplos donde hay que tener cuidado, pues el que corrige tiene que hacer un gran esfuerzo para saber qué palabra falta en la oración. Por ejemplo:

→Esta noche se va a estrenar en el Teatro Lope de Vega la «ópera prima» del director andaluz Mario X. El martes, la de Juan Z.

Y lo que se tendría que haber puesto es:

→El martes será el turno de la de Juan Z. 

 

EVITAR EL INFINITIVO NARRATIVO

Cuando nuestra frase depende de un infinitivo como núcleo oracional, hay que tener cuidado. No hay verbo conjugado, por lo tanto, la frase puede sonar huérfana. Por ejemplo: «Comentar solo que…», «Exponer este punto de vista…» No es del todo correcto, y es preciso escribir una frase completa con el verbo conjugado: «Le comentamos que no es posible seguir con su puesto de político» o «Si expones este punto de vista ganarás muchos puntos».

 

CUIDADO CON EL DEQUEÍSMO Y EL QUEÍSMO

Otro punto importante para escribir frases eficientes es dudar siempre de esta secuencia que acompaña al verbo. Se entiende por dequeísmo como el uso indebido de la preposición de delante de la conjunción que. Esto nos daría para buena parte del día, así que seré breve. En los siguiente ejemplos se puede ver dequeísmo:

Me alegra de que os vayáis a casar.

Me preocupa de que aún no haya llegado.

Me fijé de que llevabas corbata a juego con los calcetines.

Un truco que nos permite saber si ha de utilizase la secuencia preposición + que o solamente que, es el  preguntarnos por ese verbo en cuestión.

¿En qué piensas? 

Pienso que debería leer una novela de Douglas Kennedy.

*Pienso de que debería leer una novela de Douglas Kennedy.

 

¿Qué crees que es lo justo?

Creo que lo justo es irse a la playa en verano.

*Creo de que lo justo es irse a la playa en verano.

Lo mismo ocurre con el queísmo, que es el error inverso: omitir una preposición delante de la conjunción que, cuando esta es necesaria. Por ejemplo:

→*Ya es hora que limpie el coche.

CORRECCIÓN: Ya es hora de que limpie el coche.

→*No me di cuenta que sola se vive mejor.

CORRECCIÓN: No me di cuenta de que sola se vive mejor.

→*Tengo miedo que no vengas a la cena del jueves.

CORRECCIÓN: Tengo miedo de que no vengas a la cena del jueves.

→*Estoy seguro que publicaré el libro.

CORRECCIÓN: Estoy seguro de que publicaré el libro.

→*Le convencí que vendría pronto.

CORRECCIÓN: Le convencí de que vendría pronto.

 

Como dato curioso, os diré que el queísmo es más propio de las clases sociales altas, y el dequeísmo lo encontramos con mayor frecuencia en el habla de las clases sociales bajas.

 

HUIR DEL QUESUISMO

Esto es sencillo. Se trata de no escribir la secuencia que + su en lugar del relativo cuyo:

→Y yo le dije a Rubén, que su hermana dio a luz en noviembre…

CORRECCIÓN: Y yo le dije a Rubén, cuya hermana dio a luz en noviembre….

→Tenía un amigo, que a la madre le encantaba hacer pasteles.

CORRECCIÓN: Tenía un amigo, cuya madre le encantaba hacer pasteles.

Si escribimos que, podemos dar a entender que hay antecedente en la oración con la que enlaza, pero esto no ocurre. Cuyo, en cambio, enlaza las frases y muestra una relación entre Rubén y hermana y entre madre y amigo.

 

CONCORDANCIA

He de confesar que a veces concordar bien el sujeto y el verbo no es tarea fácil en español. Por ejemplo, en el caso de Mis tías cantan en el coro no hay problema alguno, pero la cosa puede complicarse con los siguiente ejemplos:

→*Un grupo de jóvenes lucharon contra la corrupción.

CORRECCIÓN: Un grupo de jóvenes luchó contra la corrupción.

→*Hubieron mucho niños que quisieron bailar. La forma hay es impersonal y no puede concordarse con el sujeto.

CORRECCIÓN: Hubo muchos niños que quisieron bailar.

→*En la fiesta hubo veintiún personas

CORRECCIÓN: En la fiesta hubo veintiuna personas.

→*No tengo claro una cosa desde el asesinato de mi vecino.

CORRECCIÓN: No tengo clara una cosa desde el asesinato de mi vecino.

 

 

Espero que os hayan ayudado estos consejos para escribir frases eficientes. Merece la pena indagar en cada uno de ellos. Dudar de la frase que has escrito es la primera norma para avanzar si quieres que tu novela o ensayo cobren sentido, se entiendan y constituyan una lectura legible. ¡Ánimo!

 


Fuentes: 

-Catalina Fuentes Rodríguez (2011), Guía práctica de escritura y redacción, Madrid: Instituto Cervantes.

 

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