6 ejemplos de cacofonías, repeticiones y redundancias

Cacofonías, repeticiones y redundancias

Cuando una corrige un texto, ya sabe qué tipo de errores va a encontrarse por el camino. Es como entrar en un bosque y saber qué clase de árboles son lo que te darán sombra. ¿Por qué? Porque, al igual que una conoce las especies de flora de la zona, una sabe que hay ciertos errores de manual. Y uno de ellos son las cacofonías, repeticiones y redundancias. Un vicio del lenguaje del que es difícil desquitarse de él.

Cacofonía es una palabra que viene del griego caco, que significa ‘malo’, y fono ‘sonido’ (sonido malo). Alejado de contextos poéticos, es bastante molesto encontrarse cacofonías repeticiones y redundancias cuando estás leyendo una novela. A continuación, vamos a ver algunos ejemplos que os van a ayudar a entender cuál es su problemática.

REPETICIONES DE PALABRAS (VERBOS, PREPOSICIONES…)

Veamos el siguiente ejemplo:

Cuando mi hermana hace bizcochos de galletas y frutas, la cocción debe hacerse despacio y a temperatura elevada. Esto hace que el bizcocho suba y esté más rico. Cuando la observo, siempre me preguntó si yo también lo haría igual que ella.

Vamos, aquí hay un empacho tal del verbo hacer que no se va ni con sal frutas. Repetir cuatro veces el verbo hacer debería considerarse como pena capital. La corrección podría quedar así:

Cuando mi hermana prepara bizcochos de galletas y frutas, la cocción debe hacerse despacio y a temperatura elevada, así el bizcocho sube lento y está más rico. Cuando la observo, siempre me preguntó si yo también lo cocinaría igual que ella.

Vayamos a por otro ejemplo:

La voz de María estaba completamente ahogada por el estruendo de las sirenas y los gritos de los que estaban en las aceras.

La voz de María quedó completamente ahogada por el estruendo de las sirenas y gritos de los transeúntes.

 

En este caso, se repite estaba en dos líneas. Es cierto que los verbos auxiliares (ser, estar, haber) son tan socorridos que se pueden usar en muchos contextos, pero hay que poner atención y pensar que puede existir un verbo específico para decir lo mismo. En este caso, tampoco sería conveniente usar una subordinada (los que estaban), cuando fácilmente se puede sustituir por un adjetivo o un sustantivo (los transeúntes), y menos aun cuando esto implica repetir un verbo.

 

Una repetición parecida ocurre en este ejemplo:

Cavó un hueco en la arena y se concentró en sí misma para extraer la energía necesaria para un hechizo que extrajera agua.

Cavó un hueco en la arena y se concentró en sí misma a fin de extraer la energía necesaria para un hechizo que produjera agua.

 

Esta cacofonía suele ser muy frecuente, este para quita claridad a la expresión, así como otros nexos como sin embargo, no obstante, etc., de los que abusamos tanto, y al final la oración se convierte en una consecución de nexos sin fin.

 

TÉRMINOS DE LA MISMA FAMILIA

La repetición de términos de la misma familia también es algo usual, como se puede ver en estos ejemplos:

Delante de mi madre apareció un hombre de pelo canoso, que abrió los brazos para abrazarla.

En este caso, podría sustituirse abrazarla por estrecharla. Recodad mirar los sinónimos de los verbos siempre que podáis para enriquecer vuestro vocabulario.

Tus informes me han parecido informativos y concisos.

En vez de informativos, se podría decir completos, y así no repites ambas palabras.

 

LOS ADVERBIOS TERMINADOS EN -MENTE

Esto siempre te asalta a la vista como una liebre a mitad de camino. Sobre todo por lo largos que suelen ser.

Posiblemente Marta venga a mi casa, aunque probablemente yo no estaré allí.

Posiblemente Marta venga a mi casa, aunque puede que yo no esté allí.

Aquí podría haber varias opciones, una de ellas es dejar uno de los dos adverbios y cambiar el otro, o suprimirlos los dos. Yo he optado por la primera opción.

 

RIMA EN LOS TIEMPOS VERBALES

Las rimas internas aparecen a menudo en los tiempos verbales: comió, cantó, bautizó, madrugó. Veamos este ejemplo y su posible corrección.

Continuó andando un rato, vio un autobús que se dirigía hacia el norte, subió y en muy poco tiempo llegó al hotel, donde pagó la cuenta y sacó sus cosas de la habitación.

Continuó andando un rato y, al ver un autobús que se dirigía hacia el norte, subió y poco después estaba en el hotel, donde pagó la cuenta y sacó sus cosas de la habitación.

 

REDUDANCIAS

Una redundancia es una repetición o uso excesivo de una palabra o un concepto. Para muestra un botón. Vamos a ver las siguientes oraciones:

El capitán se abalanzó rápidamente sobre él, pero de poco le sirvió.

El capitán se abalanzó sobre él, pero de poco le sirvió. Porque no es posible abalanzarse lentamente. Por lo tanto, el adverbio rápidamente está de más.

Decir que alguien se abalanza rápidamente sobre alguien o algo es caer en la redundancia, ya que abalanzarse implica ese adverbio, entre otros. De hecho, algunos sinónimos son lanzarse o arrojarse, que no implican lentitud, precisamente. Y si no, pensad en la frase: Se abalanzó sobre la tarta con parsimonia. ¿A que suena rara? La labor de un corrector es indagar por qué y corregirla.

Ariel llevaba puesta todavía la túnica oficial de su cargo, pero llevaba sueltos sus largos cabellos blancos, no recogidos.

Ariel lucía todavía la túnica oficial de su cargo, pero llevaba sueltos sus largos cabellos blancos.

¿Y no es lo mismo llevar los cabellos sueltos que llevarlos recogidos? Una de las expresiones sobra.

 

EXCESO DE ADJETIVOS ANTEPUESTOS

Su uso resulta cacofónico. Estas construcciones aparecen en ocasiones de manera forzada en castellano, ya que vienen del inglés. Por ejemplo:

Clara se sentó en la pequeña, desvencijada y bonita silla que había sido suya en la infancia.

Clara se sentó en la pequeña silla, desvencijada y bonita, que había sido suya en la infancia.

La inteligente, brillante, rápida y alerta mente de Luis marcó su adolescencia.

La mente de Luis, inteligente, brillante, rápida y alerta, marcó su adolescencia.

De esta manera, no calcaremos la estructura inglesa y la oración quedaría más clara.

 


 

Estos son solo algunos ejemplos de cacofonías, repeticiones y redundancias, pero solo tenéis que entrar en las redes sociales, leer un periódico o algún faldón de las noticias para ver que el bosque tiene demasiados elementos repetitivos. Lo mejor en estos casos es hacer una buena poda y dejar que el camino, en este caso el texto, siga fluyendo.

 

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