Cómo saber si un libro no está maquetado por un profesional

Para un maquetador, hay ciertos puntos que denotan que un libro no se ha puesto en las manos correctas. Es fácil que una novela la maquete el mismo escritor, si esta es autopublicada, sobre todo para ahorrarse dinero. Pero no es fácil escapar al ojo de un maquetador, incluso a algún lector le puede chirriar. Por ello, os enseño las cinco evidencias que denotarían que un libro no está maquetado por un profesional y, por lo tanto, está mal maquetado. Ahí vamos.

Emplear guiones cortos en vez de guiones largos de diálogo

Esto se ve mucho en las novelas mal maquetadas. Se emplea un símbolo que no es, y ese símbolo se denomina guion corto, pero hay que emplear un guion largo o una raya. Por ejemplo:

❌ -¡Tienes que coger ese ramo de flores y tirarlo por la ventana! -exclamó el novio.

✅ —¡Tienes que coger ese ramo de flores y tirarlo por la ventana! —exclamó el novio.

Algunos escritores lo que hacen para alargar el guion corto es poner dos, y ahí es cuando tus córneas no soportan el peso y estallan. Pero lo cierto es que no les culpo. En el teclado no aparece la raya ni el guion largo de diálogo, pero hay varias formas de ponerlo. Por ejemplo, en Word lo encontramos en INSERTAR → SÍMBOLO, y ahí lo buscáis; también podéis ponerlo con el atajo de teclado: Alt0151: guión largo (—) si tenéis Windows, y Alt + Mayúsculas + guión corto (-): guión largo (—) si tenéis Mac. Yo en mi Word lo tengo configurado para que cuando teclee dos guiones cortos, me aparezca uno largo. Magia pura.

 

Empezar los capítulos en página par

Más que empezar los capítulos en página par, yo diría que empiezan los nuevos capítulos en la página que caiga, sin importar si es par o impar. Pero, como siempre digo, coged una novela que tengáis por casa de una editorial tradicional y veréis que los capítulos empiezan en página impar. Esto se hace para agilizar y facilitar al lector la lectura, ya que se encuentra en el lado derecho. Además, la página par o izquierda, debe tener líneas de sobra, para que ocupe al menos un tercio de la página, y si no, debe dejarse en blanco y suprimirse el número de página. Por otro lado, el comienzo del capítulo lo empezaremos dejando un espacio en la parte superior. Todas estas características se ven en el ejemplo que hay a continuación, donde el capítulo VII empieza en la página 41.

 

 

 

Dejar líneas viudas y huérfanas

Su nombre no dice nada bueno, y verlo en un libro crea escamas en la piel, incluso podemos convertirnos en lagartos. De cualquier manera, os diré que la línea huérfana es la que se queda sola, triste y sin sus padres al final de una página, con el texto en la página siguiente. Y la línea viuda es todo lo contrario, es la que se queda sola al principio de una página, con el texto en la página anterior.

Por supuesto, esto tiene distintas formas de solucionarse. Si tu novela está en manos de un maquetador, no tienes de qué preocuparte. Este se ocupará de que toda la página esté rellena de texto corrido, sin líneas viudas ni huérfanas, y si hace falta espaciar las letras, se hará. Esto se consigue gracias al tracking, que es el espaciado entre caracteres, así se aumentarán o disminuirán los párrafos que queramos. Para hacer esto, hay que tener en cuenta varios factores y tener un ojo clínico. Si mueves milímetros los caracteres de los párrafos para crear una línea más o menos, tienes que tener en cuenta que no solo conseguiremos que la línea viuda o huérfana desaparezca, sino que otros párrafos que estaban bien se desmoronen. Con esto tienes que jugar.

También podemos encontrarnos con líneas cortas o ladronas. Esta se da cuando ocupa menos de cinco caracteres y también  menos espacio que el blanco de la sangría. A menudo, se da por la partición de una palabra. Hay que procurar que la última línea de párrafo ocupe al menos una tercera parte.

En la siguiente imagen se ve los dos tipos de líneas. Las palabras universo y sortease se considerarían líneas ladronas, como os he comentado anteriormente.

 

Fuente: conamorpublicidad

Numerar las primeras páginas

Hay una norma vital, no se puede empezar a numerar tu novela y que aparezca el número desde la primera página. El número de la página debe aparecer en el primer capítulo, en página impar, ya sea el número cinco, siete o nueve. Anteriormente a eso, no hay que poner el número a las hojas de portadilla, portada, dedicatoria e índice (si optamos por ponerlo al principio del libro, aunque lo mismo ocurre al final). Si nos encontramos una novela maquetada con el número de páginas puesto desde el principio, quiere decir que el autor no ha sabido quitar el número a las páginas iniciales, por lo tanto, la maquetación no ha sido la correcta.

 

Repetir palabras en líneas consecutivas

Al final, el ojo se entrena, y un maquetador ve más allá, es uno de sus superpoderes. Pero ni el autor que maqueta ni el propio maquetador deben pasar por alto algo tan poco estético como este tipo de repeticiones. Al igual que yo corrijo cacofonías que terminan en -mente muy seguidas, lo mismo ocurre con las líneas que contienen las mismas palabras y que aparecen en las líneas inferiores. Podéis verlo en el ejemplo que he puesto a continuación; por supuesto, he exagerado los márgenes para que os hagáis una idea de lo que me suelo encontrar en las novelas. Es obvio que esto hay que arreglarlo modificando la anchura entre los caracteres de un párrafo. ¡Que no cunda el pánico! Además, también pondría alguna coma que falta para ver si se puede corregir la repetición.

 

 

 


Estos son solo algunos ejemplos de lo que nos podemos encontrar en un libro que no está maquetado por un profesional. Seguramente que más adelante publique una segunda entrada con más aspectos que debe tener en cuenta un escritor si quiere maquetar su libro, porque lo que he expuesto aquí es una mínima parte de lo que hay. Pero, de cualquier manera, si no quieres morir en el intento de tutoriales ni problemas infinitos, contrata los servicios de un buen maquetador. Te hará la vida más fácil.

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6 Comentarios. Dejar nuevo

  • Me parece un gran artículo. Muchas veces no estendemos todos los aspectos que debe pulir un maquetador y para una escritora novel como yo son super útiles, para captar a los mediocres de las editoriales. Cuando terminen de maquetar mi novela miraré si cumplen estos requisitos que señalas. Una gran labor María, sigue así.

    Responder
    • María Bravo
      María Bravo
      8 marzo, 2021 10:57

      Muchas gracias, Victoria. Espero que te haya ayudado en tu novela, aunque en un futuro prepararé una segunda parte. Un saludo grande y ánimo con tu libro.

      Responder
  • Avatar
    Pablo Zepol
    9 marzo, 2021 22:13

    Un artículo interesante y útil, más aún para alguien que comienza a desandar el camino de la escritura como es mi caso. Gracias por vuestro aporte.

    Responder
    • María Bravo
      María Bravo
      10 marzo, 2021 11:16

      Gracias, Pablo. Tengo en mente publicar una segunda parte con el objetivo de ayudaros, de que vuestro producto tenga calidad editorial.
      Un abrazo y gracias por el comentario.

      Responder
  • A veces, veo esos errores de maquetación en periódicos de tirada nacional y ¡hacen daño a la vista! Periódicos que hasta tienen libro de estilo…
    ¡Buen artículo!

    Responder
    • María Bravo
      María Bravo
      14 marzo, 2021 12:07

      Sí, sí, estoy contigo. Además, los medios de comunicación tienen mucha repercusión en cómo hablamos y escribimos. Deberían ser un referente.
      Un saludo, Olga.

      Responder

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